Este es un lugar seguro.
Puedes llegar exactamente
como estás hoy.

No hace falta tener todo ordenado.
No hace falta tener respuestas.
Solo trae lo que tienes.

No es un formulario. Es una conversación.

Antes de empezar…

No hace falta escribir mucho.
No hace falta haber llegado a ninguna conclusión.

Empieza simplemente desde donde estás.

Creemos que tu valor no depende de lo que lograste, de lo que perdiste ni del lugar donde te encuentras hoy.

Por eso queremos escucharte.

Quizás alguna de estas frases
describe un poco dónde estás hoy.

Puedes elegir una, varias o ninguna.

Estoy cansado.
Me siento solo.
Tengo muchas preguntas.
Sé que necesito un cambio.
Siento que estoy estancado.
Tengo un sueño que todavía no sé explicar.
No sé hacia dónde seguir.
Siento que algo dentro mío quiere despertar.

No busques la respuesta perfecta. Escribe lo que tienes — puede ser una sensación, una situación, una pregunta.

Puede ser algo concreto o algo que todavía no sabes cómo nombrar.

Puede ser miedo, una herida, falta de claridad, soledad, recursos o simplemente no saber por dónde empezar.

No hace falta tener una respuesta clara. Lo que venga a tu mente ya es suficiente.

Ya casi terminamos.
Una última cosa.

Tu historia merece un nombre. No importa si es el tuyo o uno que eliges para este camino.

Si quieres que podamos escribirte cuando haya novedades sobre tu historia o cuando encontremos personas, recursos u oportunidades que puedan ayudarte, déjanos un correo. No es un requisito.

Después de escribir todo esto…

¿Sientes que ahora ves un poco más claro dónde estás?

Sí, un poco.
Todavía no.
No estoy seguro.

Gracias por confiar
este momento de tu historia.

Hoy diste un paso.
Ya no estás escondiendo lo que estás viviendo.
Tu camino ya comenzó porque decidiste compartirlo.

¿Qué pasa ahora?

Tu historia será leída con respeto y responsabilidad. Comenzará un proceso de discernimiento para descubrir si existen personas, recursos u oportunidades que puedan ayudarte a dar el siguiente paso.

No prometemos soluciones inmediatas. Prometemos que lo que compartiste será recibido, escuchado y considerado con seriedad.

Mientras leemos tu historia, no dejes de caminar.
Sigue buscando. Sigue aprendiendo.
Sigue acercándote a Dios.
Sigue cultivando aquello que Él ya empezó en ti.

Creemos que cada persona fue creada con un propósito y que ningún paso sincero es pequeño. Esperamos poder caminar contigo en algún tramo del camino. Pero aun antes de eso, deseamos que nunca dejes de buscar, crecer y responder al llamado que Dios puso en tu vida.

Puedes seguir caminando desde ya.